Por primera vez en cinco años, tomó el expediente de Ramira y no lo miró como un caso cerrado.
Lo miró como un posible error.
Una hora después, ordenó revisar todas las pruebas.
Y encontraron algo que nadie había buscado.
La huella de Ramira en el arma era real.
Pero no significaba lo que todos creían.
El informe original había