Parte 2: La caída del imperio de Vance y la verdadera dueña de la casa

Algunas proyecciones habían sido presentadas como ingresos prácticamente asegurados cuando dependían de contratos todavía sin firmar.

La empresa tuvo que corregir sus informes y renegociar determinados compromisos.

Spencer no perdió todo de un día para otro.

La realidad fue menos dramática y mucho más difícil: reuniones interminables, socios que exigían respuestas, acreedores que pedían garantías y una reputación empresarial que ya no podía sostenerse solo con discursos elegantes.Paisley, que había hablado de construir un futuro a su lado, dejó de acompañarlo a los eventos.

Cuando la prensa económica empezó a preguntar por los problemas de Conway Holdings, ella anunció que prefería mantener su vida privada fuera de los negocios.

Spencer intentó llamarla.

Ella no contestó.

Por primera vez, él comenzó a comprender la soledad que había impuesto a otra persona.

Mientras tanto, Phoebe no celebró sus dificultades.

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