También puede resultar cómodo para algunas personas, especialmente cuando necesitan ducharse y usar el baño al mismo tiempo. Sin embargo, esa comodidad no convierte la práctica en una obligación ni en una medida ambiental decisiva. Para ahorrar más agua suelen tener mayor impacto las fugas, las duchas demasiado largas y las descargas innecesarias.
Hay una condición importante: la ducha debe enjuagarse bien y limpiarse con regularidad. La orina no debe dejarse secar sobre el suelo, las juntas o el desagüe. Una buena ventilación también ayuda a reducir humedad y olores.
Lo que no conviene atribuirle
La orina no es un tratamiento fiable para los hongos, el eccema, la psoriasis ni otras irritaciones. Aunque contiene urea, eso no significa que aplicar orina sobre la piel reproduzca los productos dermatológicos formulados para ese fin. Tampoco orinar en cuclillas fortalece por sí mismo el suelo pélvico: esos músculos se trabajan con ejercicios específicos y orientación profesional cuando hace falta.