Imaginemos una pareja.
El hombre se realiza una vasectomía y ambos creen que inmediatamente han quedado protegidos contra un embarazo.
Dos meses después, la mujer descubre que está embarazada.
Si ninguno conoce cómo funciona realmente el procedimiento, el hombre podría pensar que existe una explicación relacionada con una infidelidad.
Sin embargo, esa conclusión sería precipitada.
Un embarazo ocurrido poco tiempo después de una vasectomía no demuestra por sí mismo que haya existido una infidelidad.
Antes de llegar a una acusación tan seria, es necesario conocer cuándo se realizó la operación, si se utilizó anticoncepción adicional y, especialmente, si se realizó el análisis de semen que confirmó que ya no había espermatozoides.
La vasectomía no afecta la producción de semen de la misma manera que muchas personas creen
Otra confusión frecuente es pensar que después de una vasectomía el hombre deja de producir semen.