No significa que exista un único olor responsable ni que podamos identificar con certeza quién será picado más veces en cualquier situación. La atracción depende de varios factores que interactúan entre sí.
El dióxido de carbono que respiras también importa
Cada vez que respiramos, liberamos dióxido de carbono.
Los mosquitos pueden detectar ese gas y utilizarlo como una señal para localizar posibles huéspedes.
Cuando se acercan, combinan esa información con otros estímulos, como los olores de la piel y las señales visuales.
Por eso, no se trata simplemente de que un mosquito vea a una persona y decida picarla. Su comportamiento depende de un conjunto de señales que le permiten orientarse y encontrar alimento.
La actividad física también puede modificar temporalmente algunas de estas señales. Por ejemplo, después de hacer ejercicio, una persona puede respirar más intensamente y producir más calor y sudor.
Estos cambios pueden influir en la atracción de los mosquitos, aunque el efecto depende de las circunstancias y de la especie.
¿Tener la sangre dulce atrae a los mosquitos?
Esta es una de las creencias más extendidas, pero no existe evidencia sólida de que los mosquitos te piquen más simplemente porque tengas la sangre dulce o porque hayas comido azúcar.
Las hembras de los mosquitos de las especies que necesitan sangre la utilizan para obtener nutrientes necesarios para desarrollar sus huevos.
Para encontrar a una persona, se guían principalmente por señales como el dióxido de carbono, los olores corporales y otros estímulos ambientales.
Por eso, comer un dulce no significa automáticamente que vayas a recibir más picaduras.
Tampoco puedes saber si tienes una enfermedad relacionada con el azúcar observando cuántos mosquitos se acercan a ti. La cantidad de picaduras no sirve para diagnosticar diabetes ni para determinar el nivel de glucosa en la sangre.
¿El grupo sanguíneo influye?
Es posible que hayas escuchado que los mosquitos prefieren a las personas con determinado grupo sanguíneo.
Algunas investigaciones han explorado la relación entre el grupo sanguíneo y la atracción de los mosquitos, pero los resultados no permiten afirmar que todas las personas de un grupo específico reciban más picaduras en cualquier circunstancia.
El grupo sanguíneo no es la única variable que interviene y no explica por sí solo por qué una persona resulta más atractiva.
El olor de la piel, la especie de mosquito, las condiciones ambientales y otros factores también pueden desempeñar un papel importante.
Por tanto, no es correcto concluir que una persona será siempre la más picada únicamente por su grupo sanguíneo.
El sudor puede cambiar las señales que emite tu cuerpo
Después de caminar bajo el sol, hacer ejercicio o pasar tiempo en un lugar caluroso, es normal sudar más.
El sudor contiene agua y otras sustancias. Además, los microorganismos que viven de manera natural sobre la piel pueden transformar algunos de sus componentes y producir compuestos olorosos.
Estos olores pueden influir en la manera en que los mosquitos identifican a una persona.
Sin embargo, eso no significa que tener una higiene deficiente sea la causa de las picaduras.
Incluso las personas que se bañan regularmente pueden resultar muy atractivas para los mosquitos debido a las características naturales de su olor corporal.