Para casos leves de pie de atleta existen productos antifúngicos de venta libre en farmacias de Estados Unidos y Canadá. Pueden presentarse en forma de crema, spray, polvo o solución.
Entre los ingredientes utilizados en productos antifúngicos se encuentran sustancias como terbinafina, clotrimazol y miconazol.
Es importante seguir exactamente las instrucciones del producto. Aplicar una cantidad mayor o suspender el tratamiento demasiado pronto no necesariamente mejora los resultados.
Cuando las uñas están afectadas, el tratamiento puede ser considerablemente más prolongado. En algunos casos, un profesional de la salud puede recomendar medicamentos con receta.
¿Qué ocurre con los remedios caseros?
Internet está lleno de recomendaciones que incluyen vinagre, bicarbonato, aceites esenciales y numerosas mezclas caseras.
Aunque algunos ingredientes han sido estudiados por sus propiedades antimicrobianas, esto no significa que cualquier preparación casera pueda sustituir un tratamiento antifúngico probado.
Además, sustancias concentradas o mezclas irritantes pueden provocar dermatitis, quemaduras o empeorar una piel que ya está agrietada.