La manera más habitual de aprovechar esta planta sigue siendo como condimento.
Puedes añadir una o dos hojas a sopas, lentejas, frijoles, estofados, arroces, carnes o salsas durante la cocción. El calor permite que los compuestos aromáticos aporten un sabor profundo al plato.
Antes de servir, conviene retirar las hojas enteras. Incluso después de cocinarse, pueden permanecer rígidas y presentar bordes capaces de causar molestias si se ingieren accidentalmente.
Precauciones importantes
El uso culinario normal del laurel generalmente es diferente del consumo de extractos o suplementos concentrados.
Las personas embarazadas, quienes toman medicamentos regularmente o quienes padecen enfermedades crónicas deberían consultar con un profesional sanitario antes de utilizar preparados concentrados de laurel con fines medicinales.
También conviene desconfiar de afirmaciones que aseguren que el laurel puede “curar” diabetes, eliminar grasa rápidamente, limpiar el organismo o sustituir tratamientos médicos. Estas promesas van más allá de la evidencia disponible.
Conclusión