Protección para el hígado y el sistema digestivo
Una de las sorpresas más interesantes es que el café puede proteger el hígado, reduciendo el riesgo de padecer enfermedades como la cirrosis o el hígado graso. También estimula el sistema digestivo, favoreciendo el movimiento intestinal. Pero ojo: si tienes problemas de acidez o gastritis, puede ser tu peor enemigo, ya que aumenta la producción de ácido gástrico.
Efectos en el metabolismo y el peso corporal
Muchos recurren al café porque ayuda a acelerar el metabolismo, favoreciendo la quema de calorías. De hecho, algunos suplementos para perder peso incluyen cafeína como ingrediente principal. El detalle está en lo que le añadimos: azúcar, crema, jarabes… esos extras pueden convertir una taza inocente en una bomba calórica. El café solo o con poca leche es mucho más saludable si lo que buscas es controlar tu peso.