No necesitas establecer una fecha límite ni esperar una señal extraordinaria. La fe también puede vivirse mediante la paciencia, la esperanza y las acciones cotidianas.
Una oración para escribir tu petición a Dios
Si no sabes cómo comenzar, puedes utilizar esta oración como inspiración y adaptarla a tus propias circunstancias.
Amado Dios, hoy me acerco a ti con humildad y sinceridad. Tú conoces mis pensamientos, mis preocupaciones y los deseos que guardo en lo más profundo de mi corazón.
Te doy gracias por la vida, por las personas que me acompañan y por la fortaleza que encuentro incluso en los días difíciles.
Hoy quiero poner en tus manos aquello que me preocupa. Te pido sabiduría para tomar buenas decisiones, paciencia para atravesar los momentos de incertidumbre y fuerza para no perder la esperanza cuando el camino parezca complicado.