A lo largo de los años, numerosos utensilios domésticos han cambiado de diseño o han desaparecido de las cocinas modernas.
Los batidores manuales antiguos, por ejemplo, podían tener mecanismos de engranajes que permitían mover las varillas girando una manivela. Aunque su función es fácil de reconocer hoy, algunos modelos pueden resultar extraños para quienes solo conocen las versiones eléctricas.
También existieron cortadores especializados para frutas y verduras, herramientas para retirar huesos, prensas manuales y accesorios destinados a preparar determinados alimentos de temporada.
Los utensilios para abrir latas son otro ejemplo interesante. Antes de que los diseños actuales se generalizaran, existían modelos con mecanismos diferentes que requerían movimientos específicos. Algunos tenían formas que hoy podrían confundirse con pequeñas herramientas de taller.
Por su parte, los moldes, las pinzas y los instrumentos para trabajar el azúcar o la repostería podían presentar diseños muy particulares, especialmente cuando se utilizaban en preparaciones tradicionales.