Muchas personas se concentran únicamente en la cabeza porque es el elemento más llamativo.
Ese puede ser precisamente el error.
La posición de los cuerpos puede cambiar la respuesta
En una imagen complicada, dos figuras pueden estar tan cerca que nuestro cerebro las interpreta como una sola.
Un cuerpo puede parecer pertenecer al animal cuando en realidad corresponde a otra persona.
Una pierna puede parecer parte de una figura diferente.
Incluso una sombra puede crear la impresión de que existe una conexión entre dos elementos que están separados.
Los acertijos visuales aprovechan estas pequeñas confusiones para hacernos dudar.
La primera respuesta no siempre es la correcta
Una buena prueba consiste en observar la imagen durante unos segundos y responder inmediatamente.
Después, vuelve a mirarla intentando demostrar que tu primera respuesta es correcta.
Si encuentras un detalle que contradice tu primera interpretación, probablemente hayas encontrado el punto interesante del acertijo.