El reconocimiento llegó en 1996, cuando ya se había convertido en una de las figuras más importantes de la historia del cine estadounidense.
También fue productor
Douglas no quiso limitarse a actuar.
Durante una época en la que los grandes estudios tenían enorme poder sobre los actores, decidió crear su propia compañía de producción.
Esto le permitió participar de una manera más directa en las películas que protagonizaba y tomar decisiones creativas importantes.
Su trabajo detrás de las cámaras ayudó a consolidar todavía más su reputación como una figura independiente dentro de Hollywood.
Una vida marcada por un grave accidente
En 1991, Douglas sobrevivió a un accidente de helicóptero que tuvo consecuencias importantes.
Pero uno de los momentos más difíciles de su vida llegó algunos años después.
En 1996 sufrió un derrame cerebral que afectó gravemente su capacidad para hablar.