Cierra la llave de paso del gas cuando sea seguro y apropiado hacerlo. Mantén el área ventilada y aleja cualquier fuente de calor o chispa.
Si percibes olor a gas, no continúes con la limpieza ni intentes desmontar los quemadores. Evita accionar interruptores, sal del lugar y contacta al servicio de emergencias o a un técnico especializado desde una ubicación segura.
2. Retira las piezas desmontables
Cuando la estufa esté fría, retira las parrillas y las tapas de los quemadores que puedan desmontarse siguiendo las instrucciones del fabricante.
Coloca cada pieza sobre una superficie estable para limpiarla por separado. No fuerces componentes que parezcan atorados ni intentes retirar las boquillas por tu cuenta.
3. Lava las piezas con agua y jabón
Prepara una mezcla de agua tibia con un poco de jabón líquido para trastes. Limpia las tapas y las piezas desmontables con una esponja suave para eliminar la grasa y los residuos adheridos.