Pero quienes prefieren colocar el rollo hacia atrás también tienen argumentos. Una de las razones más habituales es que esta posición puede dificultar que niños pequeños o mascotas desenrollen accidentalmente una gran cantidad de papel. Si el extremo queda contra la pared, tirar de él resulta menos sencillo.
Además, algunas personas consideran que la posición hacia atrás ofrece una apariencia más ordenada y discreta. En determinados baños, especialmente cuando el soporte está muy cerca de una pared, esta disposición puede resultar visualmente más limpia.
También existe una razón relacionada con el espacio. Dependiendo del tipo de soporte y de la distancia entre este y la pared, colocar el papel hacia atrás puede reducir ligeramente la posibilidad de que el extremo sobresalga demasiado. No es una diferencia importante en la mayoría de los casos, pero puede influir en la elección personal.