Si tu cabello se engrasa rápidamente, intenta ajustar la frecuencia de lavado y elegir un champú apropiado en lugar de obligarte a pasar muchos días con las raíces grasas.
¿Influyen el ejercicio y el clima en la frecuencia de lavado?
Sí. Si haces ejercicio intenso, sudas mucho o vives en un ambiente caluroso y húmedo, quizá necesites lavar tu cabello con mayor frecuencia.
El sudor no es necesariamente perjudicial para el cabello, pero su acumulación, junto con la grasa y los residuos, puede resultar incómoda y favorecer olores.
Después de entrenar, puedes lavar el cabello si lo necesitas. Si no requiere champú en cada ocasión, enjuagarlo con agua puede ser suficiente en algunas circunstancias, aunque no elimina la grasa tan eficazmente como un lavado adecuado.
También conviene limpiar el cuero cabelludo después de utilizar productos que se acumulan en las raíces.