El nivel de riesgo depende principalmente de la causa del fallecimiento y de si existe alguna infección transmisible que requiera precauciones especiales. Algunas enfermedades pueden justificar medidas concretas para proteger a familiares, trabajadores sanitarios y personal funerario.
Por eso, las circunstancias particulares son mucho más importantes que las afirmaciones generales que aparecen en redes sociales.
¿Cuándo se deben tomar precauciones especiales?
Si la persona falleció debido a una enfermedad infecciosa o existe sospecha de una infección transmisible, los profesionales responsables pueden recomendar evitar determinados tipos de contacto.
En hospitales, residencias y servicios funerarios existen protocolos destinados a reducir posibles riesgos. Las familias deben seguir las instrucciones proporcionadas por el personal sanitario o funerario.
Si la causa de la muerte no está clara y existe preocupación sobre una posible infección, lo más prudente es consultar antes de tocar o besar el cuerpo.
La importancia de no creer en mensajes alarmistas
Las redes sociales pueden convertir una recomendación específica en una afirmación absoluta. Un mensaje que inicialmente se refiere a determinadas enfermedades puede terminar transformándose en una advertencia de que nunca debe besarse a una persona fallecida.
Este tipo de generalización puede generar miedo innecesario.
La información sobre riesgos sanitarios debe evaluarse teniendo en cuenta la evidencia médica y las circunstancias concretas. Una recomendación dirigida a una situación particular no necesariamente puede aplicarse a todos los fallecimientos.
Una despedida también tiene un significado emocional
El contacto con el cuerpo de una persona fallecida puede formar parte del proceso de duelo. Para algunas personas, tocar la mano o dar un último beso ayuda a comprender que la pérdida es real y permite despedirse de una manera íntima.
Para otras, puede resultar demasiado doloroso y prefieren mantener distancia.
Ambas reacciones son normales. El duelo no sigue una única fórmula y las tradiciones familiares, religiosas y culturales pueden influir considerablemente en la manera de despedirse.
Respeto y seguridad pueden ir de la mano
Una despedida no tiene que convertirse en una elección entre demostrar cariño y mantener la seguridad.