La niña pintó la cara del millonario dormido y terminó descubriendo al verdadero ladrón de la mansión

PARTE 1
—Si esa niña ensucia algo de esta casa, se van las 2 antes de que termine el día.
Rodrigo Cárdenas dijo la frase sin levantar la voz, pero a Elena se le helaron las manos sobre el trapeador. En la mansión de Jardines del Pedregal, nadie necesitaba gritar para hacer sentir a una persona chiquita.