Un viaje a la montaña… y la traición que nunca imaginé

Intenté moverme desesperadamente, pero Richard me agarró la muñeca con fuerza.
Apenas abrió los labios para susurrar:
—No te muevas… finge que estás muerta.
Su voz me heló la sangre.
Permanecimos inmóviles durante varios minutos mientras escuchábamos cómo Ethan y Laura se alejaban lentamente del sendero.
Cuando finalmente estuvimos solos, Richard giró hacia mí con dificultad.
La sangre le caía desde la sien.
Respiraba con dolor.
Y entonces dijo algo que destruyó por completo mi mundo.
—Lo planearon hace semanas.
Sentí que el corazón dejaba de latir.
Richard confesó que había escuchado conversaciones entre Ethan y Laura.
Nuestro hijo debía enormes cantidades de dinero por apuestas y negocios ilegales.
La única forma rápida de conseguir millones…
era cobrando nuestro seguro de vida y quedándose con todas las propiedades familiares.
—Querían que pareciera un accidente —murmuró Richard—. Una caída en la montaña. Sin sospechas.
No podía entender lo que escuchaba.