Antes de buscar explicaciones complicadas, conviene revisar algo muy cotidiano.
Diversos medicamentos pueden favorecer la sequedad de boca. Si el problema comenzó después de iniciar o modificar un tratamiento, coméntalo con el médico o farmacéutico.
No suspendas un medicamento recetado por tu cuenta.
En ocasiones es posible ajustar la dosis, cambiar el horario o utilizar otras estrategias para aliviar el síntoma sin abandonar el tratamiento necesario.
¿Qué puedes hacer durante los próximos 7 días?
En lugar de probar supuestos remedios milagrosos, puedes utilizar una semana para observar tus hábitos y recopilar información útil.
Mantén una hidratación regular
Bebe líquidos a lo largo del día según tus necesidades, en lugar de intentar compensar toda la hidratación justo antes de dormir.
Las necesidades varían según la temperatura, actividad física, alimentación, enfermedades y medicamentos.
Observa si duermes con la boca abierta
La congestión nasal y la respiración bucal son causas frecuentes de sequedad.
Si otra persona te comenta que roncas intensamente o que pareces dejar de respirar durante algunos segundos mientras duermes, consulta con un profesional.
Presta atención a la habitación
Un ambiente muy seco puede empeorar las molestias, especialmente durante los meses en los que se utiliza calefacción o aire acondicionado.
Cuida la salud de la boca
La saliva contribuye a proteger dientes y mucosas.