5. Hernias
Una hernia abdominal aparece cuando un tejido sobresale a través de una zona debilitada de la pared muscular.
La molestia puede aumentar al levantar objetos pesados, hacer esfuerzos, toser o permanecer mucho tiempo de pie. Algunas personas también observan un pequeño bulto.
Si una protuberancia se vuelve muy dolorosa, dura, cambia de color o no puede volver a introducirse, especialmente si hay vómitos, es importante buscar atención médica urgente.
6. Causas ginecológicas
En las mujeres, determinadas molestias en la parte inferior izquierda pueden estar relacionadas con los ovarios o con otros órganos reproductivos.
Entre las posibles causas se encuentran los quistes ováricos, el dolor asociado a la ovulación y otras alteraciones ginecológicas.
Un dolor pélvico súbito e intenso acompañado de náuseas o vómitos requiere evaluación urgente, ya que existen situaciones, como la torsión ovárica, en las que el tratamiento temprano es importante.
Asimismo, ante dolor abdominal y posibilidad de embarazo, especialmente si existe sangrado vaginal, mareo o debilidad, se recomienda buscar atención médica rápidamente.
7. Dolor muscular
No todos los dolores abdominales proceden de los órganos internos.
El ejercicio intenso, levantar peso, realizar movimientos bruscos o incluso una tos persistente pueden sobrecargar los músculos de la pared abdominal.
El dolor muscular suele hacerse más evidente al cambiar de posición, contraer el abdomen o realizar determinados movimientos.
El reposo relativo puede ayudar en lesiones leves, pero una molestia persistente debe ser evaluada para descartar otras causas.
8. Estómago, gastritis y úlceras
Las molestias de la parte superior del abdomen también pueden relacionarse con el estómago.
La gastritis y las úlceras pueden producir ardor o dolor, además de síntomas como indigestión, náuseas o sensación de llenura después de comer.
Alcohol, tabaco y algunos medicamentos —especialmente determinados antiinflamatorios— pueden irritar el estómago.
Por eso no es recomendable tomar medicamentos de forma repetida para ocultar un dolor abdominal sin conocer primero su origen.
¿Cuándo puede ser una señal de alarma?
Muchas molestias abdominales son pasajeras. Sin embargo, hay situaciones en las que es preferible no esperar.