En determinados casos, el cerumen debe ser retirado mediante un procedimiento realizado por un profesional sanitario.
Además, introducir bastoncillos de algodón, pinzas u otros objetos puede empujar la cera hacia el interior y empeorar la obstrucción.
No introduzcas objetos para “limpiar” el oído
El oído tiene un sistema natural para expulsar el cerumen.
El uso frecuente de bastoncillos puede hacer que la cera avance hacia zonas más profundas del conducto. También puede irritar la piel y, si se introduce demasiado, existe riesgo de lesión.
Por eso, limpiar únicamente la parte externa de la oreja suele ser suficiente para la higiene cotidiana.
La cera tampoco es simplemente suciedad. Cumple funciones protectoras y ayuda a mantener la piel del conducto auditivo en buenas condiciones.
¿Y el aceite de oliva, ajo u otros remedios caseros?
Este tipo de recetas aparece con frecuencia en redes sociales.
Algunos métodos tradicionales utilizan aceite para intentar suavizar el cerumen. Sin embargo, esto no significa que el aceite pueda recuperar una pérdida auditiva causada por un problema del oído interno o por daño en otras estructuras.
Mucho menos debe asumirse que añadir ajo, aceites esenciales u otras sustancias aumentará su eficacia.
El oído es una zona delicada. Una sustancia casera que parece inofensiva puede irritar la piel o provocar problemas si existe una lesión que no conocemos.
Por eso, cuando se necesitan gotas, es preferible utilizar un producto específicamente destinado al oído y seguir sus indicaciones.
¿Cuándo no deberías ponerte gotas por tu cuenta?
Hay situaciones en las que es especialmente importante evitar experimentar con remedios caseros.
No deberías introducir líquidos en el oído sin valoración adecuada si tienes:
Dolor intenso.
Secreción o líquido que sale del oído.
Sangrado.
Sospecha de tímpano perforado.
Antecedentes de cirugía reciente del oído.
Infecciones frecuentes.
Mareos o vértigo.
Una pérdida auditiva que apareció de manera repentina.
En estos casos, lo más importante es determinar qué está ocurriendo antes de aplicar cualquier sustancia.
Cuidado con la pérdida repentina de audición
Existe una diferencia importante entre sentir que un oído está tapado progresivamente por cerumen y experimentar una pérdida auditiva repentina.
Si una persona nota que de repente escucha mucho menos por un oído, especialmente sin una causa evidente, no debería asumir automáticamente que se trata de cera.
Una pérdida auditiva repentina necesita valoración médica rápida. Esperar varios días intentando diferentes remedios caseros puede retrasar la atención necesaria.
También conviene buscar atención si la pérdida de audición aparece junto con vértigo intenso, dolor importante, secreción o síntomas neurológicos.
¿Cómo saber si podría ser cerumen?
Algunos signos pueden orientar hacia una acumulación de cera:
Sensación de oído tapado.
Audición reducida de forma gradual.