{"id":2084,"date":"2026-08-10T18:47:19","date_gmt":"2026-08-10T18:47:19","guid":{"rendered":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/?p=2084"},"modified":"2026-08-10T18:47:19","modified_gmt":"2026-08-10T18:47:19","slug":"a-mi-hija-acababan-de-subirla-al-quirofano-cuando-el-hospital-aviso-que-alguien-ya-habia-reclamado-su-cuerpo-desde-la-noche-anterior-yo-todavia-traia-su-sueter-en-las-manos-cuando-el-doctor-miro-la-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/?p=2084","title":{"rendered":"A mi hija acababan de subirla al quir\u00f3fano cuando el hospital avis\u00f3 que alguien ya hab\u00eda reclamado su cuerpo desde la noche anterior.  Yo todav\u00eda tra\u00eda su su\u00e9ter en las manos cuando el doctor mir\u00f3 la hoja y me pidi\u00f3 que me sentara. Pero en la firma de entrega aparec\u00eda un apellido que solo mi familia conoc\u00eda."},"content":{"rendered":"<p>A mi hija acababan de subirla al quir\u00f3fano cuando el hospital avis\u00f3 que alguien ya hab\u00eda reclamado su cuerpo desde la noche anterior. Yo todav\u00eda tra\u00eda su su\u00e9ter en las manos cuando el doctor mir\u00f3 la hoja y me pidi\u00f3 que me sentara. Pero en la firma de entrega aparec\u00eda un apellido que solo mi familia conoc\u00eda.<br \/>\nAdvertisements<br \/>\nPosted on 7 August, 2026 by abel<\/p>\n<p>\ud83c\udfe5\u26b1\ufe0f A mi hija acababan de subirla al quir\u00f3fano cuando el hospital avis\u00f3 que alguien ya hab\u00eda reclamado su cuerpo desde la noche anterior.<br \/>\nYo todav\u00eda tra\u00eda su su\u00e9ter en las manos cuando el doctor mir\u00f3 la hoja y me pidi\u00f3 que me sentara.<br \/>\nPero en la firma de entrega aparec\u00eda un apellido que solo mi familia conoc\u00eda. \ud83c\udfe5\u26b1\ufe0f<\/p>\n<p>Me llamo Carmina Olgu\u00edn, tengo treinta y siete a\u00f1os y vivo en Hermosillo. Mi hija, Izel, tiene diecis\u00e9is y siempre ha sido de esas muchachas que se r\u00eden aunque les duela algo. Por eso, cuando empez\u00f3 con fiebre y dolor en el costado, pens\u00e9 que era una infecci\u00f3n o una mala comida de la escuela.<br \/>\nPero en urgencias todo cambi\u00f3 r\u00e1pido.<br \/>\nLe hicieron estudios, la pasaron a observaci\u00f3n y luego un m\u00e9dico joven sali\u00f3 con la cara seria.<br \/>\n\u2014Hay que operarla hoy. No podemos esperar.<br \/>\nYo firm\u00e9 autorizaci\u00f3n con las manos temblando. Mi esposo, Juli\u00e1n, no era el pap\u00e1 de Izel, pero llevaba nueve a\u00f1os en la casa y esa ma\u00f1ana insisti\u00f3 en acompa\u00f1arnos. Se ve\u00eda nervioso, caminaba de un lado a otro, revisaba el celular y preguntaba demasiado por los horarios.<br \/>\n\u2014\u00bfCu\u00e1nto dura la cirug\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde guardan sus cosas?<br \/>\n\u2014\u00bfQui\u00e9n firma si pasa algo?<br \/>\nEsa \u00faltima pregunta me molest\u00f3.<br \/>\n\u2014Firmo yo \u2014le dije\u2014. Soy su mam\u00e1.<br \/>\n\u00c9l baj\u00f3 la mirada y no volvi\u00f3 a hablar.<br \/>\nA Izel la llevaron al quir\u00f3fano a las once y veinte. Antes de entrar, me apret\u00f3 la mano.<br \/>\n\u2014No dejes mi mochila con Juli\u00e1n, ma.<br \/>\nNo alcanc\u00e9 a preguntarle por qu\u00e9. Las enfermeras ya la estaban empujando por el pasillo, con el gorro azul cubri\u00e9ndole el cabello y los ojos llenos de miedo.<br \/>\nMe qued\u00e9 afuera abrazando su su\u00e9ter verde.<\/p>\n<p>A los quince minutos, una mujer de administraci\u00f3n se acerc\u00f3 con una carpeta.<br \/>\n\u2014\u00bfUsted es familiar de Izel Torres Olgu\u00edn?<br \/>\n\u2014Soy su madre.<br \/>\nLa mujer revis\u00f3 la hoja, luego me mir\u00f3 como si hubiera escuchado mal.<br \/>\n\u2014Pero aqu\u00ed aparece que el cuerpo fue entregado anoche.<br \/>\nSent\u00ed que el pasillo se dobl\u00f3.<br \/>\n\u2014\u00bfCu\u00e1l cuerpo?<br \/>\nElla se puso p\u00e1lida.<br \/>\n\u2014Voy a llamar al doctor.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n se levant\u00f3 de golpe.<br \/>\n\u2014Seguro es un error del sistema. No hagan esc\u00e1ndalo.<br \/>\nPero su voz sali\u00f3 demasiado r\u00e1pida.<br \/>\nEl doctor que hab\u00eda autorizado la operaci\u00f3n lleg\u00f3 con la hoja en la mano. La ley\u00f3 una vez. Luego otra. Su expresi\u00f3n cambi\u00f3 por completo.<br \/>\n\u2014Se\u00f1ora Carmina\u2026 necesito que se siente.<br \/>\n\u2014Mi hija est\u00e1 viva. Est\u00e1 en quir\u00f3fano.<br \/>\n\u2014Lo s\u00e9.<br \/>\n\u2014Entonces d\u00edgame por qu\u00e9 tienen un papel diciendo que entregaron su cuerpo.<br \/>\nEl doctor trag\u00f3 saliva.<br \/>\nEn la hoja ven\u00eda un formato de entrega funeraria. Nombre completo de Izel. N\u00famero de expediente. Hora de salida: 2:43 de la madrugada. Firma de recibido: \u201cFamiliar autorizado\u201d.<br \/>\nPero yo no hab\u00eda salido del hospital desde las ocho de la noche.<br \/>\nMi hija tampoco.<br \/>\nEl doctor pregunt\u00f3 si alguien m\u00e1s ten\u00eda copia de sus documentos. Volte\u00e9 hacia Juli\u00e1n. \u00c9l fingi\u00f3 buscar algo en su celular.<br \/>\n\u2014Yo no s\u00e9 nada \u2014dijo.<br \/>\nEntonces una enfermera entr\u00f3 corriendo desde quir\u00f3fano.<br \/>\n\u2014Doctor, la pulsera de la paciente no coincide con el c\u00f3digo interno.<br \/>\nSe me hel\u00f3 la sangre.<br \/>\nTra\u00eda en la mano una etiqueta blanca reci\u00e9n desprendida. Encima dec\u00eda Izel Torres Olgu\u00edn. Pero debajo, pegado como segunda capa, se alcanzaba a leer otro nombre: \u201cPaciente no identificada \u2014 ingreso nocturno\u201d.<\/p>\n<p>El doctor cerr\u00f3 los ojos un segundo.<br \/>\nJuli\u00e1n dio un paso hacia la salida.<br \/>\n\u2014Voy por caf\u00e9.<br \/>\n\u2014No te muevas \u2014dije.<br \/>\n\u00c9l se detuvo, pero no volte\u00f3.<br \/>\nLa enfermera baj\u00f3 la voz.<br \/>\n\u2014La paciente de anoche muri\u00f3 antes de medianoche. Nadie la reclam\u00f3. Alguien cambi\u00f3 las etiquetas despu\u00e9s.<br \/>\nMir\u00e9 la hoja otra vez. En la parte inferior, junto a la firma falsa, hab\u00eda una anotaci\u00f3n peque\u00f1a:<br \/>\n\u201cEntrega validada con copia de acta familiar.\u201d<br \/>\nEse documento estaba guardado en la mochila de mi hija.<br \/>\nLa misma mochila que Izel me pidi\u00f3 no dejar con Juli\u00e1n.<br \/>\nCorr\u00ed hacia la sala de espera. La mochila ya no estaba bajo la silla.<br \/>\nJuli\u00e1n tampoco.<br \/>\nSolo qued\u00f3 su chamarra sobre el respaldo, y dentro del bolsillo encontr\u00e9 una credencial de funeraria temporal con una foto borrosa de \u00e9l.<br \/>\nAbajo dec\u00eda:<br \/>\n\u201cTraslado autorizado: menor femenina. Urgente antes de cambio de turno.\u201d<\/p>\n<p>La credencial de funeraria me dej\u00f3 sin aire. Juli\u00e1n no trabajaba en una funeraria. Nunca me lo hab\u00eda dicho. Nunca lo hab\u00eda insinuado. Durante nueve a\u00f1os lo vi salir con camisa de chofer, con botas polvosas, con recibos de gasolina y pretextos de rutas largas, pero jam\u00e1s con una identificaci\u00f3n que autorizara traslados de cuerpos. La foto era suya, aunque borrosa, y debajo del pl\u00e1stico barato ven\u00eda el nombre de una empresa que yo hab\u00eda visto muchas veces pegada en ambulancias negras afuera del hospital: Servicios Funerarios San Abundio. \u201cTraslado autorizado: menor femenina. Urgente antes de cambio de turno.\u201d Sent\u00ed que el su\u00e9ter verde de Izel se me resbalaba de las manos.<\/p>\n<p>Grit\u00e9 su nombre en el pasillo, pero Juli\u00e1n ya no estaba. La mochila de mi hija tampoco. Corr\u00ed de regreso con la credencial apretada entre los dedos. El doctor habl\u00f3 por radio interno, pidi\u00f3 seguridad en salidas, morgue, quir\u00f3fano y estacionamiento. La enfermera que tra\u00eda la etiqueta blanca cerr\u00f3 el acceso al \u00e1rea quir\u00fargica y le dijo a otra compa\u00f1era que verificara pulsera, expediente y tipo de sangre antes de tocar a Izel otra vez. Yo no entend\u00eda todo, pero entend\u00ed lo suficiente: alguien hab\u00eda metido el nombre de mi hija sobre el cuerpo de una muchacha muerta, y alguien m\u00e1s estaba intentando sacar papeles para que pareciera que Izel ya no exist\u00eda.<br \/>\n\u2014Mi hija est\u00e1 viva \u2014repet\u00eda yo, como si decirlo pudiera protegerla detr\u00e1s de las puertas del quir\u00f3fano.<\/p>\n<p>El doctor se llamaba Ra\u00fal Mend\u00edvil. No me trat\u00f3 como loca. Eso se lo voy a agradecer siempre. Orden\u00f3 suspender cualquier tr\u00e1mite administrativo relacionado con Izel y pidi\u00f3 abrir el registro nocturno. En la pantalla apareci\u00f3 la paciente no identificada: menor aproximada de diecis\u00e9is a dieciocho a\u00f1os, ingresada a las 22:07 por accidente en carretera, fallecida a las 23:51, sin familiares localizados. A las 02:43, el sistema la marc\u00f3 como entregada con identidad de Izel Torres Olgu\u00edn. El usuario que valid\u00f3 la salida era de admisi\u00f3n nocturna. Pero la confirmaci\u00f3n familiar hab\u00eda sido anexada con copia de acta, CURP y una carta manuscrita.<br \/>\n\u2014Eso estaba en la mochila \u2014dije.<\/p>\n<p>La trabajadora social abri\u00f3 el documento escaneado. La carta dec\u00eda que yo autorizaba, por motivos religiosos y de privacidad, la entrega inmediata del cuerpo de mi hija a funeraria. Mi firma estaba falsificada. Mal, pero con detalles suficientes para enga\u00f1ar a alguien apurado. Debajo aparec\u00eda una segunda firma como testigo: Juli\u00e1n Arce Salvatierra. Arce. Ese era el apellido que casi nadie conoc\u00eda. Juli\u00e1n usaba el de su padrastro, Mendoza, desde joven. Arce solo aparec\u00eda en viejas actas familiares, en papeles guardados en casa de su madre y en una libreta que Izel encontr\u00f3 una vez cuando buscaba monedas para la cooperativa escolar. Mi hija me pregunt\u00f3 entonces por qu\u00e9 su padrastro ten\u00eda otro apellido. Yo le dije que algunas familias cargan historias raras.<br \/>\nAhora esa historia estaba en una firma de entrega funeraria.<\/p>\n<p>Seguridad encontr\u00f3 a Juli\u00e1n veinte minutos despu\u00e9s en el estacionamiento, intentando abrir una camioneta gris sin placas delanteras. No llevaba la mochila. Dec\u00eda que sali\u00f3 por caf\u00e9, que alguien le rob\u00f3 la chamarra, que esa credencial no era suya. Pero en su celular, todav\u00eda desbloqueado por el nervio, apareci\u00f3 una conversaci\u00f3n con un contacto guardado como \u201cSan A.\u201d El \u00faltimo mensaje dec\u00eda: \u201cLa menor real sigue en quir\u00f3fano. Si sobrevive, activar traslado a recuperaci\u00f3n externa. La muerta ya sali\u00f3 con su nombre.\u201d Le\u00ed eso y sent\u00ed que el mundo se me fue de los pies. No quer\u00edan solo reclamar un cuerpo equivocado. Quer\u00edan que mi hija viva quedara atrapada entre una muerte falsa y un traslado que nadie me iba a explicar.<br \/>\nEl doctor pidi\u00f3 llamar a la polic\u00eda ministerial. Juli\u00e1n intent\u00f3 gritar que yo estaba hist\u00e9rica, que por mi culpa iban a retrasar una cirug\u00eda. Pero dentro del quir\u00f3fano una enfermera sali\u00f3 con otra prueba: la pulsera original de Izel hab\u00eda sido cortada con navaja fina y reemplazada por una etiqueta impresa de madrugada. La cirug\u00eda no se hab\u00eda detenido, pero el equipo ya trabajaba con confirmaci\u00f3n manual de identidad. Izel segu\u00eda viva. Estable dentro de lo grave. Eso fue lo \u00fanico que me sostuvo.<\/p>\n<p>La mochila apareci\u00f3 en la lavander\u00eda del hospital, detr\u00e1s de un bote de s\u00e1banas usadas. Faltaban el acta de nacimiento, la CURP y una foto tama\u00f1o infantil. Pero quedaba algo en el bolsillo peque\u00f1o: el celular viejo de Izel, el que usaba para m\u00fasica porque el nuevo se le descargaba r\u00e1pido. Ten\u00eda bater\u00eda baja. Lo encend\u00ed con las manos temblando. Hab\u00eda un video grabado la noche anterior, a las 21:38. Se ve\u00eda el pasillo de urgencias desde abajo, como si ella hubiera dejado el tel\u00e9fono dentro de la mochila. Juli\u00e1n hablaba con una mujer de uniforme administrativo.<br \/>\n\u2014Tiene que quedar como entrega nocturna \u2014dec\u00eda \u00e9l\u2014. Carmina no revisa papeles cuando se asusta.<br \/>\nLa mujer respondi\u00f3: \u2014\u00bfY si la ni\u00f1a despierta?<\/p>\n<p>Juli\u00e1n dijo: \u2014No va a despertar antes del cambio. El doctor la sube a quir\u00f3fano y despu\u00e9s la sacamos como traslado postoperatorio. Para todos, la fallecida ser\u00e1 ella.<br \/>\nEl celular casi se me cay\u00f3.<br \/>\nEl video sigui\u00f3 unos segundos m\u00e1s. Izel, con voz d\u00e9bil, susurr\u00f3 desde la camilla:<br \/>\n\u2014Mam\u00e1, no dejes mi mochila con Juli\u00e1n.<br \/>\nYo me tap\u00e9 la boca para no gritar.<br \/>\nEntonces la trabajadora social encontr\u00f3 en el fondo de la mochila una p\u00f3liza doblada, pegada con cinta al forro interior. Seguro por fallecimiento accidental a nombre de Izel, contratado tres meses antes. Beneficiario principal: Juli\u00e1n Arce Salvatierra.<br \/>\nY en observaciones m\u00e9dicas anexas, alguien hab\u00eda escrito:<br \/>\n\u201cSi cirug\u00eda complica, no reanimar sin autorizaci\u00f3n del familiar designado.\u201d<\/p>\n<p>La p\u00f3liza con el nombre de Juli\u00e1n como beneficiario convirti\u00f3 mi miedo en una claridad que todav\u00eda me duele recordar. Mi hija estaba en un quir\u00f3fano peleando por vivir, y el hombre que hab\u00eda dormido bajo mi techo durante nueve a\u00f1os no solo esperaba su muerte: la hab\u00eda adelantado en papel. Us\u00f3 una paciente no identificada para fabricar un cuerpo, us\u00f3 los documentos de la mochila para vestir esa muerte con el nombre de Izel y dej\u00f3 preparada una autorizaci\u00f3n m\u00e9dica para decidir cu\u00e1nto esfuerzo merec\u00eda una ni\u00f1a que no llevaba su sangre. Ese d\u00eda entend\u00ed que hay traiciones que no gritan. Se sientan junto a ti en la sala de espera y preguntan con demasiada calma qui\u00e9n firma si pasa algo.<\/p>\n<p>La polic\u00eda lleg\u00f3 al hospital antes de que terminara la cirug\u00eda. Cerraron accesos, aseguraron c\u00e1maras y separaron a Juli\u00e1n de nosotros. La mujer de admisi\u00f3n nocturna intent\u00f3 irse por una puerta de personal, pero seguridad la detuvo con su gafete todav\u00eda activo. Se llamaba Mireya Valdez. En su bolso encontraron etiquetas impresas, copia del acta de Izel, una memoria USB y dos recibos de pago en efectivo de Servicios Funerarios San Abundio. Tambi\u00e9n llevaba una hoja con instrucciones: cambiar pulsera, marcar cuerpo como entregado, permitir entrada de unidad funeraria y preparar \u201ctraslado externo\u201d si la menor real sal\u00eda de quir\u00f3fano con vida.<\/p>\n<p>Yo escuchaba todo desde una silla, abrazando el su\u00e9ter verde como si a\u00fan tuviera el calor de mi hija. El doctor Mend\u00edvil sali\u00f3 casi a las dos de la tarde. Izel estaba viva. La operaci\u00f3n hab\u00eda sido dif\u00edcil, pero sali\u00f3. Cuando dijo que pasar\u00eda a recuperaci\u00f3n interna bajo vigilancia y sin autorizaci\u00f3n de traslado externo, por primera vez desde la madrugada pude respirar sin sentir cuchillos. Le ped\u00ed verla. Solo me dejaron unos segundos detr\u00e1s del cristal. Ten\u00eda los labios resecos, tubos, vendas y los ojos cerrados. Pero su pecho sub\u00eda y bajaba. No hay documento falso en el mundo que pueda vencer ese movimiento.<br \/>\nLa investigaci\u00f3n abri\u00f3 la puerta a algo m\u00e1s grande. La paciente no identificada no hab\u00eda sido entregada correctamente. Su cuerpo fue sacado por una unidad funeraria contratada con documentos de Izel, pero la ruta GPS de esa unidad no llev\u00f3 al crematorio registrado. Fue a una bodega en las afueras de Hermosillo. Ah\u00ed encontraron otros archivos, pulseras hospitalarias cortadas y expedientes de personas sin familiares presentes: indigentes, migrantes, pacientes no identificados. Algunas identidades eran usadas para cerrar tr\u00e1mites r\u00e1pidos. Otras, para justificar p\u00f3lizas, gastos funerarios o traslados privados. Mireya no era una empleada descuidada. Era parte de una red que vend\u00eda silencios administrativos.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n habl\u00f3 cuando se vio atrapado. No confes\u00f3 por culpa. Confes\u00f3 para culpar a otros. Dijo que un conocido de la funeraria le ofreci\u00f3 dinero por conseguir documentos de alguien joven, con expediente hospitalario activo y familia \u201cmanejable\u201d. Al principio, seg\u00fan \u00e9l, solo pens\u00f3 usar a Izel para cobrar una p\u00f3liza si la cirug\u00eda sal\u00eda mal. Despu\u00e9s le propusieron algo m\u00e1s: cambiar la identidad de una fallecida no reclamada, simular la entrega del cuerpo de mi hija y mantener a Izel viva bajo otro registro hasta decidir qu\u00e9 hacer con ella. Yo no pude seguir escuchando. El doctor me sac\u00f3 del cuarto porque me falt\u00f3 el aire.<\/p>\n<p>Mi familia lleg\u00f3 esa tarde. Mi hermano, mi t\u00eda, una prima que trabaja en juzgados. Todos esos apellidos que Juli\u00e1n crey\u00f3 conocer solo para imitarlos en papeles aparecieron por fin como defensa viva. Revisamos la p\u00f3liza. Hab\u00eda sido contratada con datos robados de la mochila de Izel y con una firma m\u00eda copiada de documentos escolares. En la solicitud, Juli\u00e1n aparec\u00eda como \u201cpadre por dependencia econ\u00f3mica y tutor de hecho\u201d. Eso era falso. Yo nunca le di tutela. Nunca le di permiso de decidir por la vida de mi hija. Pero el sistema, cansado y lleno de turnos nocturnos, hab\u00eda aceptado papeles donde deb\u00eda exigir presencia.<\/p>\n<p>Izel despert\u00f3 al d\u00eda siguiente. Lo primero que pregunt\u00f3 fue si su mochila estaba conmigo. Llor\u00e9. Ella hab\u00eda sospechado de Juli\u00e1n desde hac\u00eda semanas, porque lo vio sacando copias de su CURP y revisando sus medicamentos. Tambi\u00e9n escuch\u00f3 una llamada donde \u00e9l dijo: \u201cLa muchacha entra a cirug\u00eda; si se nos complica, mejor.\u201d No entendi\u00f3 todo, pero tuvo miedo. Por eso escondi\u00f3 el celular grabando. Por eso me apret\u00f3 la mano antes de entrar al quir\u00f3fano. Mi hija, con fiebre y dolor, intent\u00f3 avisarme cuando los adultos alrededor ya hab\u00edan convertido su nombre en expediente.<br \/>\nJuli\u00e1n fue detenido por falsificaci\u00f3n, fraude, sustracci\u00f3n de documentos, asociaci\u00f3n con empleados del hospital y tentativa de desaparici\u00f3n de identidad. La funeraria qued\u00f3 clausurada mientras revisaban expedientes de traslados. Mireya y otros empleados fueron investigados por manipulaci\u00f3n de registros y entrega irregular de cuerpos. El hospital tuvo que responder por fallas graves de custodia, identificaci\u00f3n y autorizaci\u00f3n familiar. Yo ped\u00ed dos cosas: que la paciente no identificada recuperara su dignidad con una investigaci\u00f3n real, y que el expediente de Izel llevara una nota permanente diciendo que jam\u00e1s estuvo fallecida, jam\u00e1s fue entregada y jam\u00e1s tuvo como tutor a Juli\u00e1n Arce Salvatierra.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda a mi hija acababan de subirla al quir\u00f3fano cuando el hospital avis\u00f3 que alguien ya hab\u00eda reclamado su cuerpo desde la noche anterior.<br \/>\nYo todav\u00eda tra\u00eda su su\u00e9ter en las manos cuando el doctor mir\u00f3 la hoja y me pidi\u00f3 que me sentara.<br \/>\nPero en la firma de entrega aparec\u00eda un apellido que solo mi familia conoc\u00eda. Despu\u00e9s aparecieron la credencial funeraria de Juli\u00e1n, la mochila robada, la pulsera cortada, la paciente no identificada, el video de Izel, la p\u00f3liza de muerte, la orden de no reanimar, Mireya, la funeraria y la verdad de que no quer\u00edan corregir un error de hospital: quer\u00edan fabricar la muerte de mi hija mientras ella segu\u00eda respirando detr\u00e1s de una puerta de quir\u00f3fano. Desde entonces, cuando un formato dice que alguien ya fue entregado antes de morir, miro primero qui\u00e9n cargaba sus documentos, qu\u00e9 apellido escondido firm\u00f3 la salida y qu\u00e9 vida quieren borrar para que una mentira cobre seguro, silencio y cuerpo. Porque a veces el peor diagn\u00f3stico no viene del m\u00e9dico. A veces viene de una hoja administrativa donde alguien decide que una hija viva ya puede pasar por muerta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mi hija acababan de subirla al quir\u00f3fano cuando el hospital avis\u00f3 que alguien ya hab\u00eda reclamado su cuerpo desde&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2085,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2084","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2084"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2084\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2086,"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2084\/revisions\/2086"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2085"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/recetasencasa.delicedcook.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}