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Un tiburón más grande habría depredado a un marrajo sardinero: el sorprendente hallazgo de científicos
September 20, 2026 • vela Rah
Un estudio científico permitió documentar una interacción poco habitual entre grandes depredadores marinos luego de que un equipo de investigadores descubriera que una hembra de tiburón marrajo sardinero marcada para estudiar sus desplazamientos probablemente terminó siendo depredada por un ejemplar de mayor tamaño.
El episodio ocurrió después de que los científicos colocaran un dispositivo de seguimiento satelital sobre el animal con el objetivo de conocer mejor sus movimientos, profundidades de desplazamiento y preferencias de hábitat. El rastreador, que debía aportar información durante meses, terminó ofreciendo un dato inesperado que permitió reconstruir una posible interacción entre especies de grandes tiburones.
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Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista científica Frontiers in Marine Science y aportaron información relevante sobre el comportamiento de estos animales y las relaciones que pueden establecerse entre algunos de los principales depredadores del océano.
Todo comenzó en octubre de 2020, cuando un grupo de investigadores liderado por la bióloga marina Brooke Anderson marcó a una hembra de marrajo sardinero en las proximidades de Cape Cod, en Massachusetts, Estados Unidos.
El propósito original era estudiar los desplazamientos de esta especie, especialmente los de las hembras reproductoras, debido a la importancia de conocer las áreas que utilizan para alimentarse, desplazarse y desarrollar parte de su ciclo biológico.
El ejemplar tenía aproximadamente 2,2 metros de longitud y llevaba un dispositivo capaz de registrar diferentes variables durante sus desplazamientos. Entre los datos obtenidos se encontraban la ubicación, la temperatura del agua y la profundidad a la que se encontraba el animal.
Durante aproximadamente cinco meses, el rastreador permitió obtener información sobre los movimientos del tiburón. Los registros mostraron que el ejemplar llegó a desplazarse a profundidades de entre 100 y 800 metros, mientras atravesaba aguas con temperaturas considerablemente diferentes.