En otros casos, la experiencia es principalmente física y la persona siente que alguien la toca, la empuja o se encuentra muy cerca.
Esto ayuda a explicar por qué tantas culturas han relacionado históricamente estos episodios con espíritus, demonios u otras explicaciones sobrenaturales.
La experiencia es real en el sentido de que la persona realmente la está percibiendo, aunque eso no significa que la presencia percibida exista físicamente.
¿Por qué no puedes gritar?
La misma razón que impide mover brazos o piernas puede dificultar hablar.
Durante el episodio, el cuerpo todavía conserva temporalmente la inmovilidad asociada al sueño REM. Por eso puedes intentar gritar y descubrir que no sale ninguna palabra.
Esta combinación de conciencia, inmovilidad y miedo puede hacer que unos pocos segundos parezcan muchísimo más largos.
Algunas personas intentan desesperadamente mover todo el cuerpo, mientras que otras descubren que concentrarse en pequeños movimientos ayuda a recuperar gradualmente el control.
¿Qué puede favorecer la parálisis del sueño?
No siempre existe una única causa.
La falta de sueño, los horarios irregulares y los cambios frecuentes en los patrones de descanso se han relacionado con una mayor probabilidad de experimentar estos episodios.
El estrés y el cansancio también pueden contribuir.
Dormir boca arriba se ha relacionado con la parálisis del sueño en algunas personas.
Por eso, cuando los episodios comienzan a repetirse, conviene observar qué estaba ocurriendo con tus hábitos de sueño durante esos días.
¿Qué puedes hacer durante un episodio?
Lo primero es recordar que, aunque la sensación sea aterradora, normalmente se trata de un episodio temporal.
En lugar de luchar desesperadamente contra la inmovilidad, algunas personas encuentran útil concentrarse en respirar con calma y recordar que el episodio terminará.
También puedes intentar realizar un movimiento pequeño, como mover lentamente un dedo de la mano o del pie, en lugar de intentar levantar todo el cuerpo de golpe.
Cuando el episodio termina, intenta recuperar la calma antes de volver a dormir.
¿Cómo reducir la posibilidad de que vuelva a ocurrir?
No existe una forma de garantizar que nunca vuelva a suceder, pero mejorar los hábitos de sueño puede ayudar.
Procura mantener horarios de descanso relativamente regulares y dormir el tiempo suficiente.
También puede ser útil evitar acumular varias noches de poco sueño y prestar atención a situaciones que parecen coincidir con tus episodios.
Si notas que dormir boca arriba coincide repetidamente con estas experiencias, probar otra posición puede ser una opción sencilla.
¿Cuándo conviene consultar a un profesional?
Un episodio aislado puede ocurrir incluso en personas que normalmente duermen bien.
Sin embargo, si la parálisis del sueño aparece con frecuencia, provoca una gran angustia o comienza a afectar tu descanso y tu vida diaria, conviene comentarlo con un profesional de la salud.
También es importante consultar si existen otros problemas importantes relacionados con el sueño, como somnolencia extrema durante el día, episodios repentinos de pérdida de control muscular u otros síntomas que puedan indicar un trastorno del sueño.
Una experiencia aterradora que tiene una explicación
Sentir que alguien está dentro de tu habitación mientras no puedes moverte puede parecer inexplicable cuando ocurre.