Además, cocinar tiene una ventaja bastante evidente: si sabes hacerlo, dependes menos de otras personas para alimentarte.
Y no hace falta ser chef.
Preparar huevos, arroz, pasta, pollo, verduras o cualquier comida sencilla ya es una habilidad útil para la vida diaria.
¿Y lavar los platos?
Aquí es donde muchos memes encuentran su material.
Después de comer, los platos no desaparecen mágicamente.
Alguien tiene que lavarlos.
Si una persona también utilizó los platos, los vasos, los cubiertos y la cocina, hacerse cargo de limpiarlos no debería verse como un favor extraordinario.
Es simplemente parte de mantener funcionando una casa.
Limpiar también forma parte de vivir
Barrer, trapear, quitar el polvo, limpiar el baño, sacar la basura o lavar la ropa son tareas que aparecen constantemente cuando se vive en una casa.
No importa si eres hombre o mujer.
El polvo no pregunta quién vive ahí antes de aparecer.
Los platos tampoco.
Y la ropa sucia definitivamente no se lava sola.
Por eso, cuando una pareja comparte un hogar, repartir las tareas puede evitar muchos conflictos innecesarios. La idea de corresponsabilidad consiste precisamente en distribuir de manera equilibrada las tareas y responsabilidades del hogar.
“Yo te ayudo” no siempre es la mejor expresión
Hay una diferencia interesante entre ayudar y hacerse responsable.
Si dos personas viven juntas, las tareas domésticas pertenecen a la vida de ambas. Por eso, decir que un hombre “ayuda a su esposa” puede dar a entender que limpiar o cocinar es principalmente responsabilidad de ella.
Una forma diferente de verlo es:
“No estoy ayudando; estoy haciendo mi parte.”
Esa pequeña diferencia de palabras puede cambiar completamente la manera en que se entiende la convivencia.
El reparto de las tareas domésticas sigue siendo un tema de debate porque, en muchos hogares, todavía existe una distribución desigual de responsabilidades.
Entonces, ¿cuál es la respuesta del meme?