Esto puede favorecer una mejor concentración tanto en estudiantes como en personas que realizan actividades laborales exigentes.
Ayuda a controlar el apetito
Diversos estudios han encontrado que los desayunos ricos en proteínas aumentan la sensación de saciedad.
Cuando una persona consume huevos cocidos en la mañana, suele experimentar menos hambre durante las horas siguientes, lo que puede reducir el consumo excesivo de alimentos entre comidas.
Por este motivo, muchos planes de alimentación orientados al control del peso incluyen huevos como parte del desayuno.
Favorece el mantenimiento de la masa muscular
Las proteínas presentes en el huevo contribuyen al mantenimiento y reparación de los músculos.
Este beneficio resulta especialmente importante para adultos mayores, deportistas y personas que realizan entrenamiento de fuerza de manera re
Contribuye a la salud visual
La yema contiene luteína y zeaxantina, dos antioxidantes que ayudan a proteger la retina frente al daño provocado por la luz y el envejecimiento.
Estas sustancias se han relacionado con un menor riesgo de desarrollar degeneración macular asociada a la edad y algunas formas de cataratas.
Aunque el huevo no sustituye una alimentación rica en frutas y verduras, constituye una fuente adicional de estos compuestos beneficiosos.
Fortalece los huesos
El huevo aporta vitamina D, un nutriente esencial para la absorción del calcio y el mantenimiento de unos huesos saludables.
Si bien no cubre por sí solo las necesidades diarias de vitamina D, puede contribuir al aporte total dentro de una dieta variada.
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