Cuando la boca permanece seca durante mucho tiempo, puede aumentar el riesgo de molestias bucales y problemas dentales. Mantener una buena higiene oral y realizar controles odontológicos periódicos resulta especialmente importante.
Limita aquello que empeora la sequedad
En algunas personas, el alcohol, el tabaco y el exceso de cafeína pueden aumentar las molestias.
Observa cómo responde tu organismo.
Registra los síntomas
Durante una semana puedes apuntar:
cuándo aparece la sequedad;
cuántas veces te despiertas durante la noche;
si tienes mucha sed;
si necesitas orinar con frecuencia;
si roncas;
cómo te sientes al despertar;
qué medicamentos utilizas.
Este pequeño registro puede resultar mucho más útil durante una consulta que intentar recordar todos los detalles posteriormente.
¿Caminar después de cenar puede ayudar?
Una caminata tranquila después de comer es una costumbre sencilla que puede formar parte de un estilo de vida activo.
No debe considerarse un tratamiento específico para la boca seca, pero el movimiento regular aporta beneficios generales y puede ayudar al organismo a gestionar mejor la glucosa.
No hace falta convertirlo en un entrenamiento intenso. Para muchas personas, una caminata cómoda después de cenar es una manera práctica de incorporar más movimiento al día.
¿Es necesario eliminar los zumos?
No existe una regla universal que obligue a eliminar completamente el zumo por despertarse con la boca seca.