El negro grano que enciende tu hígado, tus pulmones y tu digestión

Por qué tu pecho se siente menos apretado cuando baja el incendio
Si tus pulmones se sienten cerrados, si la garganta se irrita con facilidad o si cada cambio de clima te deja como si hubieras corrido una cuesta, la semilla negra apunta al ruido inflamatorio que mantiene las vías respiratorias en alerta.
Es como respirar por un popote aplastado con los dedos. Ahora quita poco a poco esa presión y deja que el tejido alrededor deje de pelearse con cada bocanada; eso es lo que empieza a sentirse cuando el incendio baja.
La respiración deja de sentirse como una negociación. El pecho afloja, la tos deja de mandar en la casa y hasta subir unas escaleras se vuelve menos castigo y más simple movimiento.