2. Aporta antioxidantes
El café contiene numerosos polifenoles y el ajo posee diferentes compuestos vegetales. Una alimentación variada rica en vegetales sigue siendo mucho más importante que cualquier bebida aislada.
3. Puede formar parte de una dieta favorable para el corazón
La salud cardiovascular está estrechamente relacionada con la circulación sanguínea. El ajo puede incorporarse a una dieta equilibrada destinada a cuidar el corazón.
Sin embargo, una bebida casera no sustituye los medicamentos para la hipertensión, el colesterol u otras enfermedades cardiovasculares.
4. El café puede favorecer la concentración
La cafeína actúa sobre el sistema nervioso central y puede mejorar temporalmente la atención y reducir la somnolencia.
Por esta misma razón, tomar café demasiado tarde puede interferir con el sueño.
5. El ajo aporta compuestos azufrados
Además de la alicina, el ajo contiene otros compuestos que continúan siendo objeto de investigación por sus posibles propiedades biológicas.
6. Puede complementar hábitos destinados a conservar la vitalidad
Mantenerse activo después de los 60 o 70 años depende de muchos factores. Una alimentación adecuada, ejercicio de fuerza, sueño suficiente, control del estrés y buena salud cardiovascular tienen mucha más importancia que un ingrediente específico.
7. La salud cardiovascular también importa para la vida íntima
Una erección adecuada depende, entre otros factores, del funcionamiento de los vasos sanguíneos y del sistema nervioso.
Por ello, cuidar la presión arterial, el colesterol, el peso, la glucosa y evitar el tabaco puede ser relevante para mantener una vida sexual saludable con el paso de los años.
El café con ajo, sin embargo, no debe presentarse como un tratamiento para los problemas de erección.
🥄 ¿Cómo preparar café con ajo?
Si tienes curiosidad por probar esta combinación simplemente como bebida, una versión suave puede prepararse así.
Ingredientes:
1 taza de café
½ diente pequeño de ajo fresco
Opcional: una pequeña cantidad de miel
Preparación:
Machaca ligeramente el ajo y déjalo reposar unos minutos. Prepara el café de la manera habitual y añade el ajo.
Déjalo reposar aproximadamente 2–3 minutos y después cuela la bebida.
Para muchas personas resulta más agradable beberla después del desayuno que con el estómago vacío.