**Solo 600 chicas tienen este nombre…** 

La historia del nombre Sophia ilustra perfectamente su capacidad de adaptarse a lo largo de los siglos.
Apareció durante los primeros siglos de nuestra era en las provincias orientales del Imperio romano y, a partir del siglo XVI, comenzó a extenderse por Europa.
Desde entonces, ha seguido siendo especialmente popular en las culturas eslavas, germánicas y romances, gracias a su pronunciación sencilla y elegante, apreciada en numerosos países.