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9 hábitos que te hacen ver mayor después de los 60 y cómo cambiarlos
October 9, 2026 • olaa madri
Cumplir 60 años no significa perder la vitalidad, la confianza ni las ganas de disfrutar la vida. Sin embargo, con el paso del tiempo, ciertas rutinas pueden influir en nuestra apariencia, postura, energía y bienestar emocional.
Algunos cambios físicos, como las arrugas, las canas y las variaciones en la elasticidad de la piel, forman parte natural del envejecimiento. No hay que combatirlos como si fueran defectos. Lo que sí podemos hacer es cuidar nuestros hábitos para sentirnos mejor, conservar nuestra independencia y proyectar una imagen saludable a cualquier edad.
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Estos son nueve hábitos cotidianos que conviene revisar después de los 60 y algunas formas prácticas de mejorarlos.
1. Dormir mal de manera habitual
Dormir poco o tener un descanso interrumpido puede hacer que una persona se vea cansada durante el día. También puede afectar la concentración, el estado de ánimo y la energía necesaria para realizar las actividades cotidianas.
Con la edad, los patrones del sueño pueden cambiar, pero eso no significa que debas acostumbrarte a dormir mal.
Cómo cambiarlo:
Procura acostarte y levantarte a horarios regulares.
Mantén el dormitorio tranquilo, oscuro y a una temperatura agradable.
Evita tomar café o bebidas con cafeína cerca de la hora de dormir si afectan tu descanso.
Intenta realizar actividades relajantes por la noche y limita el uso del celular antes de acostarte.
Si roncas intensamente, despiertas con sensación de ahogo o tienes somnolencia excesiva durante el día, consulta con un profesional de la salud. Estos síntomas pueden tener causas que necesitan atención.
2. Pasar demasiado tiempo sentado
Permanecer sentado durante muchas horas puede reducir la actividad física diaria y contribuir a la pérdida de fuerza y movilidad. Con el tiempo, esto puede dificultar tareas como levantarse de una silla, subir escaleras o cargar las compras.
Mantenerse activo no significa entrenar como un atleta. Los movimientos cotidianos también cuentan.
Cómo cambiarlo:
Levántate periódicamente si tu movilidad lo permite, camina un poco por casa, riega las plantas o realiza tareas ligeras. Puedes comenzar con caminatas cortas y aumentar gradualmente la duración según tu condición física.
Los ejercicios de fuerza adaptados a tus capacidades también ayudan a conservar la musculatura. Si tienes problemas de equilibrio, dolor persistente o alguna enfermedad que limite el movimiento, pide orientación antes de comenzar una rutina nueva.