Toallas.
Ropa.
Calcetines.
Calzado.
Ropa de cama.
Artículos personales.
Lava regularmente las prendas y toallas utilizadas durante la infección y deja que se sequen completamente antes de volver a utilizarlas.
También es importante lavarse las manos después de tocar la zona afectada.
Si tienes hongos en los pies
El llamado pie de atleta es una de las infecciones por hongos más frecuentes.
Puede aparecer entre los dedos o en la planta y los lados del pie.
Para reducir la humedad:
Cambia los calcetines diariamente.
Seca cuidadosamente entre los dedos.
Utiliza calzado que permita una adecuada ventilación.
Evita caminar descalzo en duchas y vestidores públicos.
No compartas zapatos ni toallas.
Cambia de calzado si permanece húmedo por mucho tiempo.
Si además tienes hongos en las uñas, puede ser necesario un tratamiento diferente.
¿Qué pasa con los hongos en las uñas?
Las infecciones por hongos en las uñas pueden ser más difíciles de tratar que las infecciones superficiales de la piel.
Una uña afectada puede volverse más gruesa, cambiar de color, quebrarse o separarse parcialmente de la piel.
Los tratamientos tópicos no siempre son suficientes, especialmente cuando la infección está más avanzada.
En algunos casos pueden ser necesarios medicamentos antifúngicos por vía oral y seguimiento médico.
Por eso, si sospechas que tienes hongos en las uñas, es recomendable consultar antes de comenzar tratamientos por tu cuenta.
¿Y si aparecen en el cuero cabelludo?
Los hongos del cuero cabelludo requieren especial atención.
En estos casos, las cremas comunes no suelen ser suficientes porque la infección puede afectar el cabello y los folículos.
Generalmente se necesita un tratamiento antifúngico indicado por un profesional y, en algunos casos, un champú específico como parte del tratamiento.
Esto es especialmente importante en niños.
¿Cuándo debes consultar a un profesional?
No todas las erupciones son hongos y no todas responden al mismo tratamiento.
Busca valoración médica si:
La lesión se extiende rápidamente.
El tratamiento antifúngico no produce mejoría.
La infección cubre una zona grande.
Hay mucho dolor, inflamación o secreción.
La infección aparece en la cara.
Está afectada la ingle o la zona genital.
Hay lesiones en el cuero cabelludo.
Hay cambios importantes en las uñas.
La persona tiene diabetes o defensas bajas.
La infección aparece repetidamente.
También conviene consultar si no estás seguro de que la lesión sea realmente una infección por hongos.
No rasques la zona afectada
La picazón puede ser intensa y provocar ganas de rascarse constantemente.
Sin embargo, rascar una lesión puede irritar más la piel y favorecer que la infección se extienda a otras zonas.
Si tocas la lesión, lávate las manos después.
También evita utilizar la misma toalla para secar la zona afectada y después otras partes del cuerpo.
¿Cuánto tarda en desaparecer?
El tiempo depende del tipo de infección, la zona afectada, la extensión y el tratamiento utilizado.
Algunas infecciones superficiales pueden mejorar en unas semanas con un tratamiento adecuado.
Las infecciones de las uñas y del cuero cabelludo suelen requerir más tiempo.
Lo importante es no juzgar el tratamiento únicamente por la rapidez con la que desaparece la picazón.
Aunque la piel parezca estar mejor, sigue las instrucciones durante todo el periodo recomendado.
El verdadero secreto para eliminar los hongos
No existe una mezcla casera universal capaz de eliminar todos los hongos.
La estrategia más segura es mucho más sencilla:
Identificar correctamente la infección, utilizar un antifúngico apropiado, completar el tratamiento y mantener la zona limpia y seca.
También hay que evitar los corticoides por cuenta propia, no compartir objetos personales y prestar atención a posibles fuentes de reinfección.
Si una lesión no mejora o no estás seguro de qué la está causando, insistir con remedios caseros puede retrasar el tratamiento correcto.
Una piel con picazón o descamación no siempre significa que tengas hongos. Pero cuando realmente existe una infección, actuar con el tratamiento adecuado desde el principio puede evitar que se extienda y hacer mucho más fácil su eliminación.