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5 señales de alerta de un posible mini derrame cerebral que nunca deberías ignorar
October 6, 2026 • olaa madri
Algunos cambios repentinos en el cuerpo pueden parecer pasajeros, especialmente en las personas mayores. Un poco de dificultad para hablar, un brazo que se siente extraño o un problema repentino de equilibrio pueden desaparecer después de unos minutos y hacer pensar que no ocurrió nada importante.
Sin embargo, cuando estos síntomas aparecen de manera repentina, no conviene ignorarlos.
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Un llamado “mini derrame cerebral” suele referirse a un accidente cerebrovascular transitorio, conocido médicamente como accidente isquémico transitorio. Ocurre cuando el flujo de sangre hacia una zona del cerebro se interrumpe durante un período breve. Los síntomas pueden desaparecer, pero eso no significa que deban considerarse inofensivos.
De hecho, un episodio de este tipo puede ser una señal de advertencia de un accidente cerebrovascular posterior.
1. Debilidad o adormecimiento repentino de un lado
Una de las señales más importantes es que de repente una persona sienta debilidad, entumecimiento o pérdida de fuerza en la cara, un brazo o una pierna.
Con frecuencia, el cambio afecta un solo lado del cuerpo.
Por ejemplo, una persona puede intentar levantar los dos brazos y descubrir que uno de ellos no responde igual o comienza a bajar.
También puede aparecer una sensación extraña en una parte de la cara, como si estuviera adormecida.
Este cambio repentino no debe atribuirse automáticamente a la edad, al cansancio o a haber dormido en una posición incómoda.
Si aparece de forma súbita, requiere atención médica inmediata.
2. Un lado de la cara puede caer
Otra señal que puede observarse rápidamente es una asimetría repentina en la cara.
Al pedirle a la persona que sonría, uno de los lados de la boca puede verse más bajo que el otro.
En algunos casos también puede existir dificultad para mover una parte de la cara o una sensación de adormecimiento.
Una manera sencilla de comprobarlo es pedirle que sonría y observar si ambos lados de la cara se mueven de forma similar.
Si existe una diferencia nueva y repentina, no hay que esperar para comprobar si desaparece por sí sola.
3. Dificultad repentina para hablar o entender
Una persona puede comenzar a hablar de manera extraña, arrastrar las palabras, utilizar palabras incorrectas o tener problemas para expresar lo que quiere decir.
También puede tener dificultades para comprender una conversación sencilla.
A veces el cambio es muy evidente. En otras ocasiones puede parecer simplemente que la persona está confundida.
Si alguien que normalmente se comunica con facilidad comienza de repente a tener problemas para hablar o entender, es importante tomarlo en serio.
No conviene esperar varios minutos para ver si recupera el habla.
4. Problemas repentinos de visión