La sonrisa de Sofía

Un nuevo desafío en la escuela
Cuando comenzó a asistir a la escuela, descubrió que no todos los niños comprendían su manera de aprender. Sofía hablaba un poco más despacio y en algunas actividades necesitaba más tiempo que sus compañeros.
Algunos niños la observaban con curiosidad. Otros no sabían cómo acercarse a ella porque no entendían sus diferencias.
Sin embargo, Sofía no permitió que esas dificultades determinaran quién era.
Cada mañana llegaba al colegio con entusiasmo. Le gustaba aprender, dibujar y compartir sus creaciones con sus compañeros. A menudo preparaba un dibujo para regalar a alguien, como si quisiera recordarles que la amabilidad podía ser una forma sencilla de hacer sentir bien a otra persona.
Su maestra, la señora Ana, comprendió rápidamente su personalidad.
—Sofía tiene un corazón tan grande que ilumina toda la clase —solía decir.