All recipes
El truco de la pasta de dientes: qué funciona realmente y qué deberías evitar

La pasta de dientes es uno de los productos de higiene personal más utilizados en los hogares de Estados Unidos y Canadá. Aunque su función principal es ayudar a limpiar los dientes y proteger la salud bucal, en Internet circulan numerosos “trucos” que proponen utilizarla para limpiar objetos, eliminar manchas e incluso aplicarla sobre la piel.
Algunos usos domésticos pueden resultar útiles, pero otros pueden causar daños. Antes de probar cualquier truco viral, conviene entender qué contiene la pasta dental y por qué no todas las superficies reaccionan de la misma manera.
¿Por qué la pasta de dientes puede limpiar algunas superficies?
Muchas pastas dentales contienen abrasivos suaves diseñados para ayudar a retirar residuos de la superficie dental durante el cepillado. Dependiendo de la fórmula, también pueden contener fluoruro, agentes humectantes, detergentes, saborizantes y otros ingredientes.
Precisamente esos componentes abrasivos explican por qué una pequeña cantidad de pasta puede ayudar a eliminar determinadas marcas superficiales.
Sin embargo, que funcione en los dientes no significa que sea segura para cualquier material.
Limpiar pequeñas marcas en superficies resistentes
Uno de los usos domésticos más conocidos consiste en aplicar una cantidad mínima de pasta dental blanca sobre determinadas manchas o marcas superficiales.
Para hacerlo de forma prudente, utiliza una pasta blanca tradicional, no una fórmula en gel. Coloca una cantidad pequeña sobre un paño suave ligeramente húmedo y frota con movimientos delicados.
Después, elimina completamente los residuos con otro paño húmedo y seca la zona.
Es importante probar primero el método en un área poco visible. Las superficies pintadas, brillantes, delicadas o con recubrimientos especiales pueden rayarse o perder su acabado.

